Posted by Francisco López in Principal | 0 Comments
Philadelphia, de dream team a dreaming team
A principios de la temporada 2011 se nombró a Philadelphia Eagles el equipo de ensueño (dream team). La calidad innegable de sus jugadores lo convertían en uno de los equipos más poderosos de la liga y en el favorito de la NFC para llegar al Super Bowl. Sin embargo, a cinco jonradas del inicio de la temporada, Philadelphia no ha demostrado ser el equipo de ensueño, sino del sueño porque parece que se quedaron dormidos soñando y nadie les avisó del inicio de la campaña.
Si bien es cierto que hubo algunos cambios internos en la organización en el área de las coordinaciones ofensiva y defensiva son los jugadores los que no están rindiendo al nivel que se esperaba por parte de los entrenadores y mucho menos por parte de la afición. Sus jugosos contratos parecen ser demasiado altos para el espectáculo tan deplorable que han ofrecido.
Su récord perdedor al momento es de 1 – 4. Y podemos atribuir su partido ganado a que se enfrentaron a uno de los peores equipos de la liga, los St. Louis Rams (0 – 4), en la semana 1. Se encuentran al fondo de la división Este de la NFC a sólo un juego de Dallas, equipo que por cierto tuvo su semana de descanso y no vio acción.
Los errores repetidos por parte de la defensiva han permitido una inmensa cantidad de puntos en contra que los ubican como la defensiva 27 en ese rubro. Si además sumamos la inmensa cantidad de intercepciones que ha lanzado Michael Vick, 7 en total, lo ubican empatado en primer lugar en esta categoría junto con Philip Rivers y Kyle Orton, con la diferencia de que Vick las lanzó en sólo dos juegos. Por último, los castigos han terminado de minar cualquier esfuerzo, frenado los avances y revitalizado a sus oponentes porque terminan por cometerlos siempre en momentos clave.
El partido que encendió las alarmas y los focos rojos en el equipo fue el de la jornada 4 contra los San Francisco 49’ers, donde de ir ganando con una cómoda ventaja de 20 puntos al medio tiempo y en casa, terminaron perdiendo el juego por marcador final de 24 – 23. Ya se veía desde una semana antes cuando se enfrentaron a los New York Giants que tenían severas deficiencias defensivas y que la ofensiva no era lo explosiva de la temporada 2010. Y fue en este último juego ante los Buffalo Bill’s donde más se notaron las fallas ofensivas ya que la defensiva de Buffalo no es precisamente de lo más reconocido de la liga, se encuentran en lugar 29 y permiten 24 puntos por juego mismos que anotó Philly y que les resultaron insuficientes ante el poder ofensivo del rival.
Su siguiente partido será ante Washington, rival y líder divisional, que así como Dallas también descansó esta semana. Será un duro sinodal y de perder, podrían empezar a planear la próxima temporada ya que ésta la podrían dar por perdida.
Nos queda muy claro que el dinero no compra los campeonatos, cosa que no parecen entender en esta división que por años ha sido una de las más gastalonas de la liga y con muy pobres resultados dados los montos invertidos. El dinero le compró la ilusión y el sueño del que no han despertado para trabajar y alcanzarlo.
