Posted by Diego Delgado in Perspectivas, Principal | 0 Comments
Se doblará el acero
Ya casi termina la jornada 3 de la temporada regular 2011 de la NFL y este fin de semana hubo varias sorpresas alrededor de la liga, pero por ahora, más que hablar de las sorpresas quiero hacer un breve análisis de lo que vimos ayer por la noche en el enfrentamiento entre los Colts de Indianapolis y los Steelers de Pittsburgh, ya que ninguno de los dos equipos me convenció del todo.
Lo que ya muchos sabíamos es que Colts no será un equipo contendiente este año, la falta de Peyton Manning es algo demasiado crítico ya que no han podido mover el ovoide como están acostumbrados y no han podido tener la ventaja que suelen tener ante sus rivales. Este equipo es el ejemplo perfecto de una escuadra armada al 100% alrededor de un jugador, ya que hasta la defensiva está hecha para situaciones de ventaja en puntos y la mayoría de los esquemas que utiliza están hechos para detener el juego aéreo; sacrifican tamaño y fuerza en los siete frontales (linieros defensivos y linebackers) por velocidad y agilidad, lo que les permite presionar más a los mariscales contarios y cubrir mejor a los receptores, pero en el juego corto sufren mucho. Este último punto no parece ser tan malo cuando los Colts tienen a Peyton Manning y van arriba en el marcador obligando a sus contrincantes a enfocarse en el juego aéreo, pero cuando su ofensiva no opera como debe, sufren mucho en contra de esquemas ofensivos balanceados.
Tomando esto en cuenta, ayer muchos esperábamos que Steelers aventajara en el partido desde el principio y que se llevaran la victoria por un alto margen, pero al final solo lograron anotar 23 puntos y ganar el juego por un solo gol de campo. ¿Qué fue lo que sucedió?
Por un lado, la defensiva de Indianapolis supo perfectamente cómo armar su plan de juego para evitar que Pittsburgh avanzara en el terreno de juego, y por el otro, la ofensiva de Steelers sacó a relucir sus problemas. Colts supo aprovechar la debilidad en la línea ofensiva de Steelers mandando a la carga en casi todas las jugadas a Dwight Freeney y a Robert Mathis, además de tener una excelente actuación en contra del juego terrestre. Esto no significa que la defensiva de Indianapolis sea aún lo suficiente como para ganar partidos difíciles, pero sí se notó una mejoría en cuanto a coordinación ya que aprovecharon las carencias de su contrario. Si bien es cierto que Steelers tiene buenos jugadores en las “skill positions” en su ofensiva (Quarterback, Wide Receivers, Running Back) las carencias en la línea ofensiva son muy preocupantes, no defienden lo suficiente a “Big Ben” Roethlisberger y tampoco abren los agujeros necesarios para que Rashard Mendenhall tenga grandes corridas; si no fuera porque Roethlisbergher puede quitarse la presión gracias a su movilidad y evitar algunas tackleadas gracias a su tamaño ( 109 kg y 1.95 m ) no hubiera logrado las 264 yardas por aire que logró.
A todo lo dicho anteriormente hay que agregar que las actuaciones de Pittsburgh en las primeras dos semanas tampoco fueron de lo mejor; en la semana 1, en contra de Baltimore Ravens, no lograron hacer nada a la ofensiva (bueno, sí, anotaron un Touchdown) y en la semana 2 le ganraon a uno de los equipos más flojos de la liga (no por nada le dicen la NFC Worst a la división de los Seattle Seahawks). Tomando todo esto en cuenta me parece que los Steelers no llegarán muy lejos si no hacen algo con esa línea ofensiva y si no ajustan los demás aspectos del juego porque su defensiva también se ha visto un tanto floja, al menos considerando lo que estamos acostumbrados a ver de este equipo. Tal vez, y solo tal vez, la única ventaja que tendrá el equipo de Pittsburgh es que su calendario a lo largo de toda la temporada será un tanto flojo y con esto podrían colarse a los Playoffs como comodín, pero esto habrá que verlo y analizarlo conforme avance la temporada.
